¿Quiénes son los Wayúu?


Los Wayúu son una comunidad tradicional, histórica e idígena que se conoce como la gente del sol, la arena y el viento, viven en la península de La Guajira, una zona desértica en el noreste de Colombia. Esta tribu ha luchado con el español, el gobierno y la madre naturaleza para mantener vivos sus tradiciones.


Esta región ha carecido de acceso a servicios públicos básicos y recursos económicos, mostrando altos niveles de desigualdad social, pobreza extrema que los ha llevado a tener una vida indigna. El grupo étnico Wayúu es una sociedad matriarcal que depende en gran medida del comercio de artesanía tradicional para su sostenibilidad económica, enfrentando dinámicas comerciales locales desleales, donde su trabajo está infravalorado y las deja sin fines de lucro para el crecimiento económico. Sin embargo, el tejido es más que una práctica cultural y herencia de sus antepasados ​​porque a través de esta actividad expresan cómo se sienten la vida.



Además, el 84% de esta población es pobre. 6 de cada 10 indígenas son analfabetas y algunos niños tienen que caminar hasta 3 horas para llegar a la escuela. La tasa de mortalidad infantil es la más alta del país con 34 niños por cada 1.000 nacimientos. La ausencia de apoyo del Estado hace que sea difícil eliminar esta brecha social. La falta de oportunidades laborales es quizás la mayor parte de sus limitaciones, sumadas a la falta de educación y el calentamiento global ha afectado la capacidad de los tributos para crear la agricultura sostenible, con sequías que amenazan los cultivos y animales que mueren de deserción como resultado.


La tribu Wayúu tiene una serie de antiguas tradiciones y rituales que mantienen vivos, viviendo en comunidades pequeñas, aisladas. Viven predominantemente en las chozas llamadas rancherías hechas de techos de cactus o hojas de palma, paredes de yotojoro (barro, heno o caña seca) con muebles básicos que incluyen hamacas para dormir y un pequeño foso de fuego para cocinar.






Las chicas y su primera menstruación


Una de las tradiciones de estas personas es el rito de iniciación del confinamiento de los adolescentes: este evento prepara a la niña para tener un buen comportamiento en la sociedad. Esto traduce: majayut (mujer joven). Creen que si siguen las instrucciones del confinamiento, la mujer nunca tendrá problemas de fertilidad o menstruación. La niña habla con su madre o abuela cuando llega el momento, por la noche le dan una bebida amarga y la ponen en una hamaca alta, la separan con una sábana en una habitación vacía, poniéndola en "el confinamiento". Este rito dura entre un mes o un año, en este período nadie puede verla. Su madre o abuela la acompañan y le enseñan el arte de tejer que, según la creencia Wayúu, es la herencia de Waleker (la araña). En los primeros días de menstruación, también le enseñan cómo cocinar, cómo comportarse en público, cuándo hablar o mantener tranquilo, el papel de la esposa y la madre y la medicina tradicional.



En este momento, la bañan en el frío de la madrugada para eliminar las impurezas y los malos pensamientos, también buscan una mujer con una vida próspera para bañarla y cortarle el cabello.

Al final de "el confinamiento", la abuela o la madre notifican al padre de la partida de su niña, prepara una gran fiesta y le da una manta, collares y aretes. El ritual sucede para presentar la importancia de un cambio en la vida porque comienza una nueva etapa, su comportamiento cambia por completo y ahora es reconocida como mujer.


Además, cuando nace una niña, se lleva a cabo una gran fiesta en la comunidad porque consideran que los grandes dioses los bendijeron. Cuando mueren los abuelos, esa niña que luego se convertirá en una mujer estará a cargo de recolectar sus restos, esto sucede en el segundo funeral. Las mujeres son directoras de los clanes y desempeñan importantes roles políticos, son una figura independiente y participan activamente; su función principal es organizar su comunidad para regular las actividades políticas y económicas, también están a cargo de preservar y extender sus raíces. En otras palabras, la tribu Wayúu es única en el hecho de que las mujeres de casa son dueñas de las casas y dirigen a las familias, mientras que los padres trabajan con los animales y la tierra.


"Cuando una mujer se case, no usamos un anillo para representarnos o a un símbolo. Nos casamos por la palabra. Nuestro compromiso es verbal y todo lo que hacemos, lo hacemos a través de las palabras"- Graciela Cotes, líder de la comunidad Wayúu. (Miguel A. Cortés, Radio Nacional, 2017). En la comunidad Wayúu, las mujeres desempeñan un papel más importante que los hombres, ya que su orden social se llama matrilineal y matricéntrico. Las mujeres también asumen el papel de las chamanas en la sociedad porque se cree que el don de la descendencia tiene una conexión especial con espíritus.